S.E. Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
Palacio de Miraflores
Caracas
Venezuela
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Querido Presidente,
Este llamado tiene que ver con sus últimas declaraciones frente al proceso Bolivariano en América Latina. Hay uno de los mejores Hijos de América Latina, un Bolivariano verdadero, que se encuentra desde 6 años en las mismas condiciones carcelarias que Estados Unidos impone a los presos talibanes (Campos Delta de Guantánamo).
Su nombre es Mauricio Hernández Norambuena.
Mauricio es uno de los máximos líderes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, una de las organizaciones de la izquierda chilena que combatieron la dictadura del general Pinochet, fusil contra fusil.
En el Frente Mauricio fue entre los que intentaron el tiranicidio el 7 de Septiembre de 1986.
Los fundadores del FPMR ya habían dado prueba de su Boliviarianismo a finales de los 70, con su destacada participación en las trincheras de las revoluciones de Nicaragua y de El Salvador y donde varios chilenos cayeron al lado de sus hermanos nicaragüenses y salvadoreños.
Mauricio es un Bolivariano perseguido por la dictadura chilena y luego por la misma transición "democrática", incapaz de superar las contradicciones abiertas por la dictadura. Dentro de esa persecución Mauricio ha participado en los procesos revolucionarios de América Latina, a nombre propio y por cuenta del FPMR.
En el 2002, luego de haber desparramado su idealismo en tierras colombianas, Mauricio participó en el secuestro de un conocido publicista brasilero. El secuestro no fue por beneficio propio, sino una acción de dos organizaciones chilenas para financiar su propio desarrollo en pos de un proceso revolucionario en América Latina.
Brasil condenó Mauricio a 30 años de cárcel.
Independientemente de la evaluación que uno pueda hacer del medio adoptado (el secuestro), la acción en la cual participó Mauricio Hernández Norambuena fue una acción política, expresión de las inmensas contradicciones que emergen en toda América Latina pero particularmente en Brasil donde unos pocos, el 0,01% de las familias, tienen una riqueza que representa el 46% del Producto Interno Bruto y donde el 1% de la población tiene la propiedad de la mitad de las tierras de todo Brasil.
Mas allá de las evaluaciones políticas, en el caso de Mauricio, hay algo mas que una simple aplicación de las leyes de Brasil. Mauricio desde 6 años está trancado en una celda de 7 metros cuadrados, con dos horas de patio 5 días por semana. Día a día su vida física se desenvuelve en un espacio de 2,33x3 metros con cama, mesa, banco y estantería, todo hecho de hormigón; un baño en los fondos (con lavatorio e inodoro, también de concreto) separado por una pared. En la celda Mauricio lee y escribe en una hoja que se le entrega cada día, no accediendo a ningún medio de comunicación (TV o radio). La censura es aplicada a los libros y a las revistas que se le envían (la censura consideró peligrosos autores como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez). Su cabeza es muy exigida diariamente para mantener cierto equilibrio mental. Así todas sus facultades y capacidades psicológicas se van deteriorando poco a poco con el transcurrir de los días, meses y años en estas condiciones.
Las visitas que Mauricio pueda tener están limitadas a los familiares directos. A un amigo misionero italiano se ha negado la posibilidad de visitarlo.
La familia de Mauricio y el mismo Mauricio están solicitando la posibilidad de que éste cumpla su condena en Chile, posibilidad sentada en un acuerdo de 1998 de intercambio de presos entre Brasil y Chile.
Mauricio Hernández Norambuena está enfrentando una persecución sistemática y abusiva. Mauricio es el único preso entre los 360.000 detenidos que tiene Brasil a haber pasado 6 años en el régimen carcelario de castigo (Régimen Diferencial Disciplinado) de forma directa. Ni siquiera otro preso superó los 2 años. Más aún que dichos regímenes de castigo están diseñados para permanencia temporal (1-2 años), ya que por su extremo rigor punitivo es pernicioso para la sanidad mental del preso si la permanencia fuese prolongada. Por lo demás, viola el espíritu de la ley, en su sentido humanitario, la aplicación del doble castigo (la condena y el régimen carcelario).
Toda esa arbitrariedad es posible en Brasil por la influencia de quien se está vengando por haber sido la victima de secuestro. El poder del publicista Washington Olivetto está por encima de la ley y esto es lo que impide que la ley se pronuncie a favor de la transferencia a Chile de Mauricio Hernández Norambuena.
Querido Presidente Hugo Chávez Frías rogamos a UD su intervención frente al Presidente de la República de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, para poner fin a todas estas arbitrariedades y para que se aplique la ley y Mauricio pueda cumplir su condena en Chile.
Respetuosamente,
Comité Internacionalista Arco Iris
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