Sobre la decisión de las autoridades brasileñas de negarse a transferir al
“comandante Ramiro” desde el Penal de Catanduvas, a cumplir acá los 30 años a
los que fue sentenciado por el secuestro del publicista Washington Olivetto, la
familia se enteró por la prensa este martes. A pesar de que el gobierno chileno
estaba en conocimiento de la respuesta desde el 15 de enero pasado. Por lo que
Laura admite que “estamos un poco confundidos”.
Por Claudia Rivas Arenas
Mauricio Hernández Norambuena, más conocido como “comandante Ramiro” está por
cumplir siete años recluido en la Penitenciaría Federal de Catanduvas, en
Brasil. Está aquejado de un tumor a la garganta, diagnóstico ratificado por un
médico de la embajada de Chile en ese país. Y, tal como están las cosas, todo
indica que no tiene mucha opción de ser transferido a Chile a cumplir la condena
del delito cometido en Brasil.
Por otro lado, en Chile le esperan dos cadenas perpetuas. Una por el
asesinato del fundador de la UDI, senador Jaime Guzmán; y la otra, por el
secuestro de Cristián Edwards. La familia está desalentada con la noticia,
porque no parece que quedaran muchas más puertas que golpear. Aún así su hermana
Laura no descarta la posibilidad de que se piense en un indulto para asegurar el
regreso del ex frentista a Chile.
¿Cómo se enteró de que Brasil negó la posibilidad de que Mauricio
Hernández sea trasladado a Chile y cumpla aquí la pena por el secuestro de
Washington Olivetto?
A través de amigos y familiares, que se enteraron a través de la prensa de
la noticia. La verdad es que estábamos un poco preocupados porque el lunes ya
venía algo en la prensa, a raíz de una entrevista que se le hizo al ministro de
Justicia subrogante, Jorge Frei, en el sentido de que estaría media dificultosa
la traída de mi hermano a Chile. Así que estábamos un poco a la espera, pensando
que podía haber alguna novedad.
¿A estas alturas se ha comunicado con Jorge Frei para saber qué fue
lo que pasó?
-No. Estamos viendo los pasos a seguir a través de nuestro abogado, Alberto
Espinoza. Él está solicitando una entrevista, porque en el pasado cuando hubo
novedades acerca de la situación de Mauricio siempre se nos llamó a los
familiares directos, para comunicarnos qué estaba sucediendo; sin embargo, esta
vez es complicado que uno se entere por la prensa. Sobre todo de una situación
tan triste para nosotros, después de todo este tiempo de espera, y además sin
ninguna explicación. Entiendo que el Ministerio de Justicia chileno habría
pedido explicaciones a Brasil por su determinación.
Efectivamente, en el ministerio dicen que pidieron a su contraparte
brasileña que explique cuáles son las instancias pendientes...
A mi me llama la atención que se hable de que fue la decisión de un tribunal
de justicia brasileño, si se supone que el Tratado de Transferencia de Presos
entre Brasil y Chile se resuelve entre los respectivos gobiernos. No tiene que
ver con la jurisdicción.
-El ministro (s) Jorge Frei aclaró que cuando Brasil otorgó la
extradición a Mauricio Hernández, la condicionó a que cumpliera la pena por el
secuestro de Olivetto en ese país.
Claro, pero eso es lo mismo que no extraditar. Porque cuando Mauricio cumpla
la pena no tienen para qué extraditarlo, por eso que se está tratando de
transferirlo, no de extraditarlo.
Guantánamo
sudamericano
¿Cuáles serían los pasos a seguir de la
familia?
Primero que nada enterarnos bien acerca de qué significa esto de que Brasil
haya dicho que no. Porque, por una parte Brasil no está obligado a dar
explicaciones a Chile acerca de su decisión; entonces, eso de que pidan
explicaciones no nos queda muy claro. A nosotros nos gustaría saber qué piensa
hacer el gobierno, porque como familia aparte de insistir con nuestro gobierno,
con el trabajo que han hecho los parlamentarios chilenos para lograr la
transferencia de Mauricio...más allá de eso hemos hecho las gestiones a través
de la Iglesia chilena, que también colaboró y va a seguir colaborando con esta
solicitud nuestra. Pero más allá que eso, no me atrevería a adelantar ninguna
cosa porque como que hemos agotado un poco las puertas.
Da la sensación que como familia están un poco
desalentados.
Estamos un poco confundidos porque al final esto se transforma en que
Mauricio pasa a ser como un rehén de Brasil, en estos momentos. En el sentido en
que no lo quieren cambiar de un penal inhumano, insistimos en que la
Penitenciaría Federal de Catanduvas es el Guantánamo sudamericano, y que la
alternativa es Chile y no otra, porque ellos (Brasil) tampoco lo quieren
transferir de penal. Entonces, ¿va a estar permanentemente en un sistema de
aislamiento total, castigado de esa forma los 30 años, esa es la postura de
Brasil? Eso es lo que me interesaría que el gobierno brasileño respondiera a
nuestro gobierno. Porque con la negativa de transferirlo, en el fondo, es decir
eso. Y es decírselo también a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ante
la cual nosotros tenemos gestiones iniciadas, es decíselo al mundo. Brasil está
en esa ¿y por qué motivo? Ahí está nuestra interrogante.
¿No tiene contacto con su hermano desde que viajó con el padre
Alfonso Baeza?
Claro, y eso fue la primera semana de enero.
¿Y qué novedades ha tenido sobre el difícil estado de salud de su
hermano?
La embajada chilena mandó un médico a visitar a Mauricio. Él ratificó el
diagnóstico previo, de un tumor en su garganta, e indicó que se debía hacer una
biopsia. Ahora, desde ese momento no se ha hecho nada, aunque le solicité al
cónsul que continuara con la gestión, porque no sacamos nada con que lo revisen
y den un diagnóstico y le hagan una indicación si nadie la sigue. Eso no tiene
mucho sentido. Se supone que la embajada chilena iba a ser gestiones para eso y
nosotros estábamos a la espera de que se fuese resolviendo esto de la
transferencia, creíamos que la cosa iba bien encaminada. Ahora, con esta
situación, vamos a tener que volver a insistir con el tema de salud, porque no
podemos quedarnos esperando.
“Cabe plantearse un
indulto”
¿Cuál es la finalidad de la entrevista con el
ministro de Justicia?
Bueno, creo que el ministro está de vacaciones, así que va a tener que ser
con el ministro subrogante, con alguien que nos pueda entregar una versión un
poquito más oficial de lo que ha sucedido, que yo creo que debe existir.
¿Usted está programando algún viaje para conversar esto directamente
con su hermano?
Teniendo la información certera de qué ha sucedido voy a tener que ir a
conversar con él. Aunque igual le van a comunicar y es probable que ya le hayan
comunicado. Entonces, me interesa acudir para acoger un poco este drama. Voy a
tener que ir a conversar para ver qué vamos a seguir haciendo. Y, por otra
parte, qué resuelve él, porque esto se transforma en una puerta cerrada
hermética si Brasil insiste en que no lo va a transferir y mi hermano ya no está
con mucha paciencia, está bastante complicado.
Se le escucha un poco decepcionada, como si ya no hubiera nada más
que hacer.
O sea se trata de volver a insistir sobre lo mismo, porque no hay mucho más
que inventar, está –como se dice- toda la carne sobre la parrilla. Nosotros
sentíamos que existía la base política, aquí en Chile por lo menos, para
gestionar esto; sin embargo, parece que en Brasil eso no es suficiente. Ahora,
no sabemos, a lo mejor puede haber alguna recomendación. Si Brasil insiste en su
postura, creo que cabe plantearse la posibilidad de un indulto que rebaje la
pena que tiene Mauricio en Brasil a 29 años, estoy pensando en algo que haga
fructificar en forma positiva su transferencia. Si está el ánimo de transferirlo
hay que buscar todos los caminos.
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