(…este tipo de lucha nos da
la oportunidad de convertirnos en revolucionarios,
el escalón más alto de la
especie humana, pero también nos permite
graduarnos como hombres; los que no
puedan alcanzar ninguno de estos dos estadios, deben decirlo y abandonar la
lucha…)
Ché
Camino,
senderos, huellas y calles polvorientas que antes fueron rutas de viajeros
clandestinos, escenarios de puntos de contactos y lugares de agrupamiento previo a las acciones.
Intento
recoger desde la historia, desde los escritos y hechos, desde las piedras, de
la tierra o de los paisajes que me hablan y trato de traspasar las caricaturas,
los mitos y acceder a la esencia de una
organización revolucionaria que en la lucha contra la dictadura militar se
constituyó no solo en un actor principal sino que en momentos encarnó el anhelo
de todo un pueblo y de los revolucionarios con el desarrollo de su proyecto: el
Frente Patriótico Manuel Rodríguez.
Los partes de
Guerra, las declaraciones, las entrevistas, los documentales son elementos
necesarios para el bosquejo, pero insuficientes para comprender la totalidad,
cuando hoy muchos que ayer fueron, reniegan, cuando las historias se
tergiversan para salvar o reforzar prestigios personales o cuando se falsean
los hechos para mendigar pedazos de libertad al gobierno empresarial de turno.
Surgió
entonces, en el marco de mi investigación historiográfica, esta entrevista a Mauricio Hernández Norambuena, el
Comandante “Ramiro” encarcelado en Brasil quien a pesar de las durísimas
condiciones en que se encuentra, logró responder a nuestras preguntas, muchas
veces filosas, duras, surgidas desde el contexto antes mencionado y a condición de que algún día fueran
publicadas como un homenaje al fundador del Frente, asesinado en las cercanías
del río Tinguiririca luego de la toma realizada por un destacamento del FPMR
del poblado de “Los Queñes”, comandante Raúl
Pellegrin.
Pregunta: Suele
afirmarse que el FPMR no tenía una clara concepción e identidad política, y que
por sus orígenes como brazo armado del PC, luego de su autonomización, reemplazo
el análisis político por lo operativo.
Mauricio: La identidad del FPMR es determinada por una concepción de la política en la cual los contenidos éticos y la voluntad de vencer
impregnan toda su praxis y esta se desarrolla esencialmente mediante el
lenguaje de los hechos y con total compromiso de la vida en ello. No existen
términos medios, es una apuesta absoluta y definitiva, de vencer o morir. El
acierto de esta concepción se expresa en que los contenidos éticos y la
voluntad de vencer potencian la determinación y la convicción de los
militantes, la cual contribuye decisivamente en las victorias operativas, y en
circunstancias extremas de adversidad y riesgo motivan conductas heroicas y/o
honrosas.
También la
praxis rodriguistas guiada por la máxima martiniana “la mejor manera de decir
es hacer” usa un lenguaje más claro (por lo directo y concreto) para el
entendimiento popular, emulando con ello al querido héroe del pueblo Manuel
Rodríguez. Así, el mensaje llega.
En la dinámica
de la praxis del Frente Patriótico los sectores populares van poco a poco
ganando confianza en sus propias fuerzas y así el FP se va consolidando en el
ideario popular como un importante referente combativo en la lucha
antidictatorial. Esta singular concepción de la política atraviesa y esta
presente en todas las políticas que implementa el FP y es determinante en sus
logros políticos y operativos en sus diferentes etapas: en la de 1983 a 1987
impulsando la política de Rebelión Popular, un proyecto reformista de
perspectivas insurreccional y en el que como brazo armado del PC teníamos el
rol exclusivamente técnico-militar, así como en la etapa de 1987 a 1988 donde
se generó una nueva síntesis en el proyecto de Guerra Patriótica Nacional, una
estrategia de poder que surge como resultado de la aplicación creadora del
pensamiento y la práctica del movimiento revolucionario de América Latina a la realidad chilena.
Pregunta: Me llama la
atención la apelación constante a lo ético sobre el análisis político concreto ¿Podrías profundizar?
Mauricio: Es que estamos hablando de un componente esencial del militante
rodriguista, insistiendo en un aspecto de la cuestión subjetiva, que es la
dimensión ética donde la piedra angular es una ideología que tiene como su
motor al amor por la humanidad, la fraternidad humana y que coloca en el centro
de sus objetivos la justicia social para el bienestar y realización
humana. Es la moral del Ché que
estimula a los hombres a dar lo máximo y lo mejor de si, que toca las fibras más
profundas de la humanidad que existen en cada hombre y los impele a actos de
gran altruismo,
Es la fuerza
de todo ejemplo personal como sustento de toda autoridad real.
Esla
trasparencia en la conducta coherente entre el decir y el hacer, en la
capacidad de autocrítica.
Es el rigor
como medida del esfuerzo y exigencia personal.
Es el coraje
vital para enfrentar y vencer los desafíos de la lucha.
Es la dignidad
de las fuerzas para no flaquear en las circunstancias mas duras.
Pregunta: ¿Algún
ejemplo concreto de lo que tú estas mencionando?
Mauricio: Por supuesto. Los sucesos conocidos como la matanza de Corpus Christi
de Junio 1987, en que la represión cercó una escuela de cuadros rodriguistas
ubicada en calle Varas Menas, en la comuna de San Miguel y en que dos
combatientes cumplieron con su deber de proteger la vida de 14 jóvenes alumnos(as)
rodriguistas. Quiero hablar de ellos para grabar en todas las memorias la
altura moral de sus conductas en esa hora última, más cuando sabían que no
habría otra. Juan Waldemar y J. Rivera se inmolaron para salvar a los alumnos.
Podría citar como otro gran ejemplo de esta dimensión ética los hechos
ocurridos en el pasaje Romeo de Ochagavía el 23 de agosto de 1984, pero nunca
estuvieron en riesgo tantas vidas en momentos extremos como en la calle Varas
Menas.
Pregunta: A tu juicio
¿Era realmente posible vencer en
esta estrategia?
Mauricio: La posibilidad de vencer siempre es una posibilidad que se
potencia en los hechos. Esta potencialidad el FP la va transformando en
realidad con cada acción rodriguista que simboliza que sí es posible, simboliza
el atreverse a vencer, que para ello hay que superar las propias barreras
mentales del derrotismo, del fatalismo tan arraigado en la cultura popular, es
necesario sacudirse del peso de la noche del que habla Portales. La dinámica
operativa del FP principalmente va temperando la férrea voluntad de poder.
Pregunta: Después de
la derrota de la estrategia de GPN, de los sucesos de Los Queñes, de tu
encarcelamiento han surgido voces que hablan de una dirección personalista y
verticalista en el FPMR, señalándote como responsable directo de muchas
decisiones…
Mauricio: todas las decisiones del Frente para sus principales operaciones
fueron decisiones colectivas de su máximo órgano de dirección, siguiendo los
procedimientos estipulados en nuestra orgánica. Esa fue mi experiencia en el
periodo que participé en la dirección
del Frente. No hubo decisiones unipersonales ni autonomía de nadie respecto de
acciones de gran dimensión política. Simplemente no lo habríamos aceptado.
Además quiero dejar bien en claro que nuestros errores de dirección política en
ese periodo se deben exclusivamente a incapacidades propias y no a
irregularidades orgánicas. La cohesión político-militar del principal órgano de
dirección de ese entonces es algo que sí podemos estar orgullosos.
Pregunta: ¿Cuál es tu
opinión del cambio y la continuidad que hoy expresa el Frente Patriótico Manuel
Rodríguez?
Mauricio: El FPMR inició su transformación político-orgánica en 1993 luego
que impulsamos el viraje estratégico, abandonando con ello nuestra concepción
anterior que situaba el accionar armado en el centro de todo nuestro quehacer
político. Este proceso de reflexión y cambio conlleva el reconocimiento de
nuestra derrota y la necesidad de abocarnos al debate sobre la nueva realidad
política. Demora algunos años en materializarse este proceso durante el cual van surgiendo diversas políticas que
posibilitan la sobrevida del rodriguismo como expresión de la continuidad
orgánica del Frente. Te darás cuenta que yo no hablo de continuidad histórica
porque ello implicaría afirmar la continuidad de la esencia del rodriguismo, o
sea, la singular concepción del “hacer” política expresada en una praxis de
enorme dimensión ética y sin duda esta esencia acabó perdiéndose en la década
de los 90.
AGRADEZCO A TODAS LAS MANOS QUE LOGRARON HACER LLEGAR A “RAMIRO” MIS
PREGUNTAS Y DEVOLVERME SUS RESPUESTAS.
SANTIAGO,
OCTUBRE DE 2009.
FRANCISCA
Francisca
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